En el año 2000 se crea la Escuela Municipal de Teatro Infantil y Juvenil de Langreo para la formación artística de los menores del municipio y para trabajar desde las diversas herramientas del entrenamiento actoral tanto en el ámbito del desarrollo personal y grupal de los chicos y chicas que asisten a la escuela como en el ámbito comunitario a través del análisis de su entorno municipal (para crear escenas) y la participación en su comunidad en diversos eventos teatrales (teatro en la calle, en diversas casas de cultura y teatros municipales, en colaboración con escuelas, servicios sociales y otras entidades, etc.).
La escuela funciona los jueves y los viernes con cuatro grupos de edad y con sesiones de unas tres horas de duración aproximadamente. Es de carácter gratuito.
Además del entrenamiento actoral habitual, se realizan ejercicios y dinámicas de grupo, solución de conflictos, análisis de la realidad, creatividad…, de gran utilidad para la creación teatral y a su vez usando diversas técnicas teatrales como herramienta.
En todos los objetivos son esenciales varios indicadores más para la consecución de los mismos: la perseverancia y el esfuerzo, pues al tratarse de una disciplina técnico-artística se requiere un alto nivel de trabajo constante para poder desarrollar los espectáculos con una cierta calidad (presentabilidad ante el público); dichos indicadores se van viendo día a día tanto a nivel individual como grupal y son asimismo observables en gran medida en las producciones finales ante el público.
El nivel de satisfacción de los chicos y chicas no sólo se comprueba en la asistencia regular sino en el alto nivel de implicación en la actividad y en la estabilidad en la composición del grupo, ya que no hay un alto índice de abandonos, lo que es también muy importante para poder desarrollar el trabajo y la producción final. La incorporación de nuevas personas, hasta un nivel que no exceda los límites de la escuela (en función de espacios, profesores, recursos, tiempo, etc.) suele encontrar fácil acomodo en todos los sentidos, sirviendo también de indicador de la capacidad de los grupos para integrar a otras personas y por lo tanto de los importantes niveles de tolerancia, respeto, y buena disposición para las relaciones interpersonales (que son objetivos de socialización y participación ciudadana importantes en la escuela).